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Claude Debussy: “el viejo Bach, que abarca toda la música, se burlaba, creedlo, de las fórmulas armónicas. Prefería el libre juego de las sonoridades, cuyos movimientos paralelos o contrarios preparaban la plenitud inesperada que adorna con belleza imperecedera el más modesto de sus innumerables cuadernos”. “En cuanto a la música dramática contemporánea ha oscilado de la metafísica wagneriana a los sucesos italianos, lo que no parece precisamente una orientación muy francesa. ¿Se recuperarán alguna vez la claridad, la mesura en la expresión y en la forma,cualidades fundamentales del genio francés?…”.

Marguerite Long, (sobre la interpretación al piano de Claude Debussy): “!Cómo olvidar la suavidad, la caricia, la profundidad de su ejecución! Al mismo tiempo que se deslizaba con una dulzura tan penetrante por el teclado, le pulsaba y obtenía de él unos acentos de una extraordinaria potencia expresiva… Tocaba casi siempre en un tono medio, pero con una sonoridad llena e intensa, sin ninguna dureza en el ataque, como Chopin… La escala de sus matices iba del triple pianissimo al forte, sin llegar jamás a sonoridades desordenadas donde se perdiera la sutileza de la armonía. También como Chopin, consideraba el arte del pedal como «una especie de respiración”.

Vladimir Jankélévitch: “El estatismo y la fobia al desarrollo discursivo han encontrado en el preludio su forma privilegiada […] El preludio es el prólogo eterno de un propósito que no llegará nunca”.

Introducción

Claude Debussy (1862–1918) fue un compositor francés que siempre ha sido considerado como un impresionista, a pesar de que el propio Debussy renunciaba a esta etiqueta artística. Su posición estética, tras una etapa de afinidad al mundo wagneriano, quedó expresada en 1894 con el estreno del Preludio a la siesta de un Fauno. Debussy sintió gran proximidad al universo cultural de poetas franceses como Baudelaire, Verlaine o Louis; así como a la actividad pictórica de artistas como Gustave Moreau, Monet, Renoir, etc. Debussy se desprende de la tradición musical y representa una nueva formulación que otorga la primacía a la belleza del sonido en sí. Así cobra pleno sentido la clasificación que Isacof hace del compositor como un alquimista.

Ya en una etapa inicial la Academia de Bellas Artes transmitió al compositor lo siguiente: “El señor Debussy tiene una pronunciada tendencia –demasiado acentuada– hacia la exploración de lo desconocido. Da la sensación de que el color musical está exagerado hasta tal punto que el compositor se olvida de la importancia de la construcción precisa y la forma”. Según Isacoff, Debussy defendió la “alquimia del sonido”, mundo en el que (en palabras del historiador) “su elixir secreto era la armonía: la combinación de diversas notas que suenan al mismo tiempo”. Debussy se refirió a su pieza Reflejos en el agua afirmando que contenía sus más “recientes descubrimientos en química armónica”. Esta concepción del compositor francés tiene en Isacoff el siguiente corolario: “Debussy nunca empleó la música para expresar pasiones arrebatadoras y salvajes, como hacía Wagner, sino para crear una pintura abstracta de sonidos, construida con cascadas brillantes y arabescos enrevesados. Y por eso la idea de la alquimia era tan importante para él. La melodía sola, explicó Debussy, por muy encantadora que sea, “no puede expresar los cambiantes estados del alma y de la vida”. Para alcanzar esos ideales, trabajó con las notas individuales creando unas combinaciones asombrosas y vibrantes y las soltó a la deriva por el mar de su imaginación, indiferente a las viejas reglas del orden musical”.

Algunas premisas estéticas de Claude Debussy

  • Prefería el piano vertical y era frecuente que en las interpretaciones públicas dejara la tapa cerrada.
  • Su lema en relación al instrumento era una declaración de intenciones: “hay que tocar el piano como si no tuviera macillos”. Conviene subrayar dos rasgos técnicos: presión profunda y adherencia de los dedos al teclado. Según Marguerite Long, Debussy dice en relación al piano: “¿Dejadle hablar!”.
  • El crítico musical Emile Villermoz expresó sobre la indagación de Debussy en el piano: “Interroga al teclado con una especie de gravedad y curiosidad científicas. Bajo su dedo, el martillo percute la cuerda con precaución”.
  • En una nota a los Doce estudiosindicaba que no era necesario establecer digitación alguna, ya que tenía que indagarse por cada intérprete: la dimensión tímbrica es el criterio orientador para la elección digital.
  • La nueva técnica propuesta, su timbre, las sonoridades como alquimia constituyen una indagación en el color del piano.

Características generales de la música de Debussy

  • Libertad frente a la simetría de la frase. Hay una indefinición de las líneas en favor de una ambientación sonora.
  • Protagonismo del timbre y de la variedad de ataques.
  • Variedad rítmica.
  • Ampliación de la tonalidad funcional para incorporar al espectro sonoro nuevas escalas (tonos enteros, pentatónica, etc.) y modos. Frente a una perspectiva restrictiva se produce una aumento de posibilidades conjugando aspectos funcionales con nuevas pautas armónicas.
  • El acorde pierde su dimensión exclusivamente funcional para convertirse en una cualidad sonora y libre. La belleza del sonido es primordial: la actividad musical es una “química armónica” o una alquimia musical.
  • Gusto por la música exótica (oriental, española, rusa). También muestra predilección por la elegancia y claridad de la tradición musical francesa.
  • Yuxtaposición formal.

Forma y armonía en Debussy

  • Cuestiona la música tradicional, prefiriendo la yuxtaposición de fenómenos sonoros antes que la eventual jerarquía. En Debussy se difumina la idea de tensión armónica y de estructura formal desarrollada al modo clásico.
  • El nuevo concepto formal de Debussy nace de la propia materia sonora y por ello es posible la sucesión de ataques libres de ataduras y sin orden aparente.
  • Subraya aspectos que encuentren parentesco con una armonización tradicional y elementos de una armonía novedosa:
    • Acordes +4 encadenados por tonos, acordes tomados de la escala de tonos enteros (“para ahogar la tonalidad” según expresión de Debussy).
    • Uso habitual de notas añadidas (sexta añadida a los acordes de dominante, novena añadida al acorde perfecto).
    • Uso de notas pedal de larga duración.
    • Juega con armonías procedentes de escalas modales diversas: modo acústico (contiene una 4ª aumentada añadida), escala andaluza.
    • Adornos de diversos acordes: floreos múltiples apoyatura de la apoyatura, etc.
    • El acorde es un elemento principal por su riqueza, densidad, color y expresión.
    • El intervalo armónico preferido es la 2ª mayor.
    • Sus acordes preferidos son la 9ª de dominante mayor, la 7ª disminuida.

La pedalización en Debussy

  • Uso del pedal en función de la armonía del bajo. En ocasiones es necesario usar pedales muy largos durante el tiempo en que la armonía permanece invariable. Un ejemplo: podemos encontrarlo en el preludio Voiles.
  • Las voces como ayuda para mantener pedales largos: al usar pedales largos hay que conseguir que sobresalgan los sonidos melódicos, tocándose con mayor suavidad las voces no armónicas. Gieseking expresa al respecto: “Si no suena bien es que no estamos dando matiz suficiente con los dedos”.
  • Prolongación de los bajos con el pedal en los silencios, prevaleciendo el efecto sonoro global sobre los silencios (ello puede observarse en el preludio Las colinas de Anacapri).
  • Uso de muy poco pedal o pasajes sin pedal.
  • Otras posibilidades de la pedalización: vibrato de pedal, diferentes gradaciones en la profundidad del pedal, uso del pedal de dedo, anticipación del pedal, pedal en acordes staccati, pedal una corda, etc.

Sonoridad, timbre y técnica

  • Marguerite Long resume las notas del piano de Debussy en estos tres rasgos: elasticidad, sutileza y profundidad.
  • La naturalidad del gesto técnico de Chopin es una referencia constante.
  • Enriquecimiento y variedad de los ataques.
  • El concepto de apoyo está relacionado con una gran sensibilidad de la yema del dedo (contacto dedo-tecla). Mantenía el dedo plano para captar mejor la superficie de la tecla -A partir de 1903 recibe la influencia lisztiana en empleo de trémolos, figuraciones arpegiadas más complejas, pasajes con desplazamiento rápido del brazo.
  • Fue muy influido por la música javanesa. Sonoridades de gongs y campanas orientales a partir del antebrazo y con la mano casi pasiva desde una muñeca perfectamente relajada (Pagodes).

Repertorio para piano de Debussy

  • De su primera etapa (1880–1901) podemos destacar sus obras de juventud Dos arabescas, y Rêverie, así como la Suite Bergamasque en la que se configura un lenguaje más próximo al al de la siguiente etapa.
  • Hacia 1903 comienza su periodo de madurez con obras como Estampas, las dos series de Imágenes, los dos libros de Preludios y los Doce estudios.
  • La obra orquestal del compositor fue muy relevante con obras como el Preludio a la siesta de un Fauno, Nocturnos, El mar o Juegos. También compuso la ópera Peleas y Melisande y una importantísima contribución camerística.

Discografía de referencia

  • ARRAU, C. – Preludios, Suite Bergamasque, Estampes, Pour le piano.
  • CICCOLINI, A. – Obra completa para piano.
  • GIESEKING, W. – Obra completa para piano.
  • GULDA, F. – Preludios.
  • MICHELANGELI, A. B. – Preludios, Images, Children corner.–
  • POLLINI, M. – Estudios.
  • ROGÉ, P. – Obra completa para piano de Debussy.
  • THIBAUDET, Y. – Obra completa para piano de Claude Debussy.
  • WEISSENBERG, A. – Suite Bergamasque, Children’s corner, Estampes.
  • ZIMMERMAN, K. – Preludios.

Bibliografía sobre Claude Debussy

En algunos libros pueden consultarse aspectos parciales del compositor francés: acerca del pedal en J. Banowetz, sobre la técnica en L. Chiantore o un análisis pormenorizado de su repertorio para piano en J. Tranchefort. Podéis consultar estos títulos en la bibliografía básica para pianistas.

Ordenamos seguidamente la bibliografía más relevante en torno a la figura de Debussy.

  • COX, D. (2004) Debussy: La música orquestal. Cornellá de Llobregat: Idea Books.
  • DEBUSSY, C. (2003). El señor Corchea y otros escritos. Madrid: Alianza Editorial.
  • LONG, M. (1972) En el piano con Claude Debussy. Buenos Aires: Granica.
  • NICHOLS, R. (2000) El mundo de Debussy. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.
  • NICHOLS, R. (2001) Vida de Debussy. Cambridge: Cambridge University Press.
  • RUIZ TARAZONA, A. (1975) Claude Debussy. El genio revolucionario. Villaviciosa de Odón: Real Musical.
  • STROBEL, H. (1990) Claude Debussy. Madrid: Alianza Editorial.

En la sala de lectura de este blog hay interesantes investigaciones a las que podéis acceder de forma digital. También encontraréis aportaciones sobre Claude Debussy.